El Inter de Milán, bajo la conducción de Cristian Chivu, atraviesa un momento muy positivo que lo consolida como uno de los equipos más sólidos de la temporada. En sus últimos cinco compromisos ha sumado tres victorias, un empate y apenas una derrota, una racha que refleja regularidad y buen funcionamiento colectivo. Aunque recientemente sufrió un traspié en casa frente al Arsenal FC en el ámbito europeo, el conjunto nerazzurro reaccionó de inmediato en la Serie A con un triunfo ajustado por 1-0 como visitante ante el Udinese, demostrando carácter y capacidad para reponerse. A lo largo de la temporada, el Inter ha destacado por su equilibrio, con una producción ofensiva notable de 44 goles y una defensa firme que solo ha concedido 17, números que explican su alto nivel competitivo y su condición de rival difícil tanto a nivel local como internacional.
El Pisa, bajo la dirección de Alberto Gilardino, atraviesa una temporada muy complicada que lo mantiene en la penúltima posición de la tabla, reflejo de un rendimiento insuficiente tanto en casa como fuera de ella. El equipo aún no ha logrado ganar como visitante y solo suma una victoria en lo que va del campeonato, una dinámica negativa que se explica por sus problemas estructurales, especialmente en defensa y en la falta de contundencia ofensiva. Con 16 goles anotados y 31 recibidos, Pisa ha mostrado fragilidades claras que le han costado puntos importantes, situación que se mantiene en sus últimos cinco encuentros, donde acumuló tres empates y dos derrotas. Su empate más reciente por 1-1 en casa ante la Atalanta dejó una señal de competitividad, aunque insuficiente para cambiar un panorama que exige mejoras urgentes si el equipo quiere reaccionar y salir de la zona baja de la clasificación.
